Largos plazos

El problema con los largos plazos es que ponen un énfasis desmedido en el resultado. Y como se trata de un gran resultado, es necesario establecer resultados de paso que garanticen el gran resultado. Es necesario un plan de resultados para llegar al resultado.

Entonces la atención suele divide entre el gran resultado y los resultados intermedios. No se trata de que los resultados carezcan de interés, sino de que un enfoque desmedido en resultados podría restar demasiada importancia al ahora.

Si el resultado está definido, para qué replantearlo. Si el plazo es muy amplio, hay tiempo. Y si hay tiempo, para qué centrarse en ello ahora mismo. Y sin embargo, cuántos resultados podrían beneficiarse de ahoras que los acerquen, ahoras que los cuestionen, y ahoras que busquen mejorarlos.

Necesitas una historia

Todo el mundo la necesita. La necesitas para comprender, para emocionarte, para comprar, para recordar o para venderte. En realidad, la necesitas para todo.

Recibes historias a diario que consiguen llamar tu atención, que se graban en tu mente y que, en ocasiones, llegas a hacer tuyas. Y también puedes poner historias en el mundo para que otras personas las disfruten.

Si creas al menos una buena, lo tienes hecho. Una buena historia no se olvida.

Es lo que es, pero parece distinto

Has dado con algo que aporta valor a las personas. Quieres vendérselo, y sabes que podrías hacerlo porque puede resolverles un problema.

Ocurre que solamente podrás vendérselo a algunas de aquellas que puedan beneficiarse de su valor. Las personas de a pie podrían pagarte, quizá, $300 por ello. Al fin y al cabo, podrán extraer un valor muy por encima de $300.

También podrías vendérselo a empresas y organizaciones. Pero las empresas y organizaciones no compran lo que compran las personas, compran lo que compran las empresas y organizaciones.

Sin embargo, las empresas y organizaciones se componen de personas. Y esas personas pueden extraer un valor de lo que pretendes venderles que puede impactar profundamente en el valor que aportan a sus empresas u organizaciones. Un valor que es lo que empresas y organizaciones buscan, aunque a muchas de ellas les cueste comprender aún el recorrido con escalas.

Aún podrías vendérselo. Pero necesitas una marca diferente, un discurso diferente y una caja diferente. Eliminar las escalas u ocultarlas a la vista. Y, por supuesto, cambiar $300 por $1500. Todo porque más atractivo no es equivalente a más barato. En ocasiones, incluso, equivale a más caro.

Atacando a la raíz

Es el mejor método. Pueden presentarse diferentes síntomas a causa de una infección que algo está generando. Y si eso ocurre, más allá de combatir las consecuencias es necesario combatir el origen.

Algo parecido ocurre con la idea que representa MiCOE. Un ataque a la raíz de una situación para evitar tener que enfrentar en el futuro otra mucho más delicada. El problema: parece que casi nadie sepa que existe un problema.

El cambio lento y gradual

El cambio lento y gradual puede llegar a ser el peor de todos. No se detecta fácilmente, del mismo modo que cuando ves a un niño crecer día a día sin darte ni cuenta de que está creciendo. Y de repente llega alguien que hace un tiempo que no lo ve y dice: «¡Caray! ¡Qué grande está!»

No apartes por demasiado tiempo la atención, ni de dentro ni de fuera, porque ahí se encuentra. Y solamente podrá darte una sorpresa desagradable si se lo permites.

Equivocado o confundido

Podría parecer igual pero es muy diferente, aunque el resultado pueda ser el mismo.

Cuando compruebas que algo ha salido mal, es posible que eches la vista atrás tratando de comprobar qué ha ocurrido. El resultado de un problema matemático puede ser erróneo a causa de un error de concepto, o simplemente porque erraste en una sencilla suma.

Verificar si estabas equivocado o si te has confundido es crucial para evitar que el desastre se repita. Si estabas equivocado y no pones solución, siempre te equivocarás. Pero si te has confundido solamente necesitarás poner más atención.

Se acerca una borrasca

Lo habrás visto en la prensa o en las noticias. Probablemente no te preocupe demasiado. O es posible que sí. Y si no te encuentras en el noroeste peninsular la probabilidad de que te preocupe se reduce.

Da igual. Se trata de una ocurrencia entre tantas. Hace días granizaba con fuerza en el noreste y hace semanas llovía torrencialmente en la zona de levante. En ocasiones te toca y en otras no. En ocasiones lo sabrás con más antelación, y en otras con menos o con ninguna.

Lo que es seguro es que diferentes borrascas, granizo o lluvias torrenciales seguirán llegando quieras o no. En ocasiones te tocará y ni siquiera las verás venir. Pero juegas con una ventaja que podrías aprovechar: sabes que vendrán.