Conversación sobre cómo aclaramos

Dando continuidad a la serie del podcast Aprendiendo GTD sobre «cómo lo hacemos nosotros», esta semana hemos charlado sobre cómo aclaramos.

Si quieres, puedes acompañarnos durante media hora en esta charla entre amigos. En esta ocasión, ha derivado inesperadamente hacia el mundo de la tecnología y algunas de las herramientas que utilizamos en nuestro día a día.

Y por supuesto, puedes aprovechar la ocasión para darle un repaso al segundo paso del flujo de trabajo en GTD®, aclarar.

Peca dando

Dar es el mejor modo de ser egoísta.

Como seguro que diría mi amigo y compañero en Aprendiendo GTD Francisco de Paula, todas las personas pecamos. Todo el tiempo. Y eso no es bueno ni malo. Simplemente es inevitable.

Además, nos compone un enorme saco de sesgos que, en muchas ocasiones, nos impide incluso ser conscientes de que lo estamos haciendo.

Pero si te detienes a pensarlo un momento, estoy seguro de que identificarás cuántas veces lo haces en un día promedio. Y otras tantas que no identificarás. Que luego lo soluciones desde un punto de vista espiritual es una cuestión privada entre Dios y tú.

Pero a otro lado, están las personas. Las personas sufren las consecuencias de nuestro egoísmo, uno entre tantos otros comportamientos de los que seguro que no podemos enorgullecernos. No podemos evitar pecar, está en nuestro ADN.

Pero podemos convertir, en lo posible, el comportamiento destructivo en constructivo.

¿Nunca has sentido una terrible satisfacción al recibir un «gracias» sincero? ¿o al recibir una mirada cómplice que da las gracias sin darlas?

Si tienes que pecar, construye. Haz lo correcto, aunque sea por el motivo incorrecto. Tu deuda espiritual seguirá esperando ser saldada pero habrá alguien, en alguna parte del mundo, que recibirá.

Captura con Braintoss

Braintoss es una de esas aplicaciones maestras cuya simplicidad sólo es superada por su funcionalidad.

Desde Aprendiendo GTD le hemos dedicado una entrada explicándote qué hace y cómo lo hace que, además, tiene premio. Sus desarrolladores nos han cedido unos códigos, tanto para iOS como para Android, que sorteamos entre nuestros lectores. En la entrada original tienes todos los detalles.

Te deseo mucha suerte en el sorteo, no dejes de participar.

Conversación sobre cómo capturamos

En este episodio de Aprendiendo GTD iniciamos una nueva serie centrada en «cómo lo hacemos nosotros».

Son habituales las consultas de este tipo en nuestras comunidades en Telegram y Slack, y es elevado el porcentaje de personas a las que ayuda conocer ejemplos más prácticos sobre cómo otras dan solución a sus necesidades.

Con esto en mente, a lo largo de varios episodios vamos a abrir nuestros sistemas y contarte qué hacemos y cómo.

El epicentro

Puedes compartir poco con muchas personas, o mucho con pocas. Que hagas una cosa u otra depende en gran medida en qué resultado desees alcanzar.

Si buscas a la masa, tratarás de generar valor percibido en aportes más genéricos, impersonales, universales.

Si buscas al grupo reducido será más fácil aportar valor real concreto y personalizado, más valor con menos alcance. Aunque siempre puedes tratar de apostar a la idea que se describe en esta película. Mucho valor puede alcanzar a muchas personas.

Existe otra diferencia entre ambas opciones. El epicentro. En el primer caso tú. En el segundo, los demás.

Lo excepcional es un regalo

Probablemente no conoces a Luz María Ortega Pillajo.

Se trata de una persona, como tú y como yo, que en un momento de su vida —hace ya muchos años, unos setenta— tuvo que hacer frente a un fuerte dilema existencial. Un dilema por el que hoy pasan cientos de miles de personas. Qué hacer, cómo seguir adelante, cómo ofrecer algo de valor a un mundo que no parece necesitar nada de lo que yo pueda ofrecer.

«Yo no sé hacer nada», se repetía. Pero una voz anónima insistía una y otra vez: «Hay algo en lo que destacas, hay algo que el mundo quiere de ti. ¿Qué es?»

«Sé cocinar, a la gente le gusta cómo lo hago», dijo Luz María con la boca pequeña. Y comenzó a hacerlo, poco a poco.

Un día preparó diez unidades de sus «motes» y salió a vender. Los vendió todos. Al día siguiente veinte, y volvió a venderlos todos con facilidad. Cada día salía a las calles de Quito Antiguo a vender. Y cada día más.

Hoy, Los Motes de La Magdalena es una fructífera cadena de restaurantes en su país natal Ecuador. Ha avanzado a través de las generaciones y ya dista mucho de ser aquel primer local Picantería Lucita que abrió sus puertas en El Parque de La Magdalena.

Alguien que no tenía nada excepcional que ofrecer, sí lo tenía.

A ti te ocurre lo mismo, tienes algo excepcional para ofrecer. Puede estar relacionado con la labor profesional que desarrollas cada día, o no estarlo. Da igual. Encuéntralo. Y poténcialo.

Hay personas que esperan que lo ofrezcas. Puedes ofrecerlo de forma altruista, o puedes ponerle un valor. Lo excepcional no tiene valor. No importa el valor que pongas, que lo des o que lo vendas. Lo excepcional siempre es un regalo.

Conversación sobre procrastinar

Este 28 de diciembre de 2020 hablamos sobre procrastinar en Aprendiendo GTD.

Y lo hacemos de un modo excepcional, acorde al día que es, con un magnífico ejemplo que puede resultarte muy esclarecedor si nunca has escuchado esa endemoniada palabra.

¿Ganas de más? Nos escucharemos de nuevo a mediados de enero. ¡Feliz entrada en el nuevo año!

Fluye

Análisis del capítulo 18 de Esencialismo de Greg McKeown, fluye.

En esta entrada en el blog de Aprendiendo GTD me adentro en el mundo de los hábitos y de las rutinas, un mundo fascinante.

Bajo mi punto de vista, no se da —en general— la suficiente importancia a lo que los hábitos pueden hacer por nosotros. Conocer cómo nacen y se desarrollan, cómo funcionan, cómo de presentes están y qué beneficios aportan a nuestra vida cotidiana es solamente el primer paso hacia un universo en que podemos lograr mucho más teniendo la sensación de hacer mucho menos.

Este capítulo es una excelente puerta de entrada a ese apasionante mundo.

Conversación acerca de Mastermind Groups

Esta semana en Aprendiendo GTD hemos conversado sobre Mastermind Groups.

Era el momento de publicar este episodio, ya que precisamente esta semana los grupos comienzan a rodar.

Vamos a presentarnos, a charlar sobre qué esperamos de los grupos, y a plantear cuál será nuestro modelo de trabajo. Y en enero vamos a comenzar con fuerza un camino largo y fructífero para todas las personas que participamos.

Vamos a aprender juntas, acompañarnos y motivarnos. Vamos a llenar un hueco necesario.

Enhorabuena a todas las personas seleccionadas y ánimo y paciencia al resto, porque esto no se detendrá y muchos más grupos están por llegar.

Por la vida no corras, camina

Si eres como la mayor parte de las personas —diría como casi todas— seguro que te encuentras a menudo con un par de situaciones opuestas. En ocasiones, pones la vista en algo y te gusta correr, llegar y alcanzarlo cuanto antes. En otras, simplemente no arrancas a moverte y solamente levantas la vista de cuando en cuando, en una postura entre avergonzada y arrepentida, para ver cómo se escapa.

Por defecto, no parece que exista el término medio. Es todo o nada.

Y lo que apenas haces, dar pequeños pasos que te aproximen poco a poco a eso que quieres, resulta que es tu mejor opción.

Cuando corres hacia algo tu vista está fija en tu destino. No te das cuenta si pasas al lado de algo que merece tu atención, ni disfrutas el camino. El camino es un medio, un obstáculo imprescindible de superar para alcanzar tu premio.

En nuestra vida corremos durante semanas, meses, años, y dejamos escapar oportunidades más valiosas que el destino en sí mismo.

Sin embargo cuando caminas te abres a ver cosas que no ves cuando pasas corriendo. Puedes detenerte si algo que merece tu atención se cruza en tu camino y puedes reflexionar sobre hacia dónde te diriges y porqué o para qué lo haces.

Rápido es enemigo de bien. Y no moverte, no te lleva a ningún sitio. El paso lento pero firme deja lugar a la atención y reflexión mientras te acerca a algo.

No olvides que los destinos también cambian y sin atención y reflexión no te darás cuenta, o te la darás tarde. Por la vida no corras, camina.