Para siempre

El problema de establecer compromisos para siempre es que casi nunca se cumplen. Aún así, este tipo de compromisos siguen estableciéndose con relativa frecuencia.

Lo que ocurre a continuación ya lo sabes. Decepción, malestar, e incluso indignación cuando ese compromiso se desvanece. Mayor, a más rápidamente lo hace.

Ahora SAP lo sabe. Y muchos otros.

Es habitual ver, cuando esto ocurre, que casi siempre se trata de trasladar la culpa a determinados cambios en el entorno. Y son precisamente esa serie de cambios indeterminados y aleatorios lo que, a estas alturas, cualquiera debería saber que se producirá para siempre.

Por eso resulta extraño comprobar como, una vez tras otra, personas presuntamente inteligentes toman decisiones estúpidas.