Kakebo

Resulta curioso ver como las personas desarrollamos la extraña habilidad de convertir lo simple en complejo. Ocurre en multitud de áreas de nuestra vida. Lo complicamos para más tarde perdernos en medio de esa complejidad artificial y sentirnos incapaces.

Lo frecuente entonces es el rechazo, que generalmente revestimos de crítica desplazando la responsabilidad sobre lo que en realidad está ocurriendo.

Sucede en el mundo de la organización a cualquier nivel. Por supuesto, eso también incluye la organización económica personal. No necesitas una suscripción más, necesitas hacerlo simple.