No hacer nada

No hacer nada es una técnica estupenda para mejorar tu productividad. Parece que la neurociencia lo tiene claro.

En realidad, no hacer nada no es exactamente «no hacer nada». Es no hacer algunas cosas que crees tener claro que necesitan ser hechas, para hacer otras que en principio parecen irrelevantes. La cuestión es que son menos irrelevantes de lo que parecen.

Luego está la segunda parte, más compleja. Y es que lo que en su justa medida beneficia puede perjudicar en otra.