Las tres etapas

Siempre existen tres. Una de ellas es obvia, otra difícil y la última infinita.

La primera consiste en hacerlo. Es la media maratón. Que represente solamente el primer paso no resta mérito a quien la supera, porque la realidad es que la mayor parte de la gente no llega a este punto. La comodidad, la falta de motivación y el miedo en diferentes formas son los escalones a superar.

La segunda escasea mucho más. Es la maratón completa y consiste en hacerlo bien. Es difícil porque haberlo hecho es suficiente para la mayor parte de personas y hacerlo bien requiere repetir una y otra vez.

La tercera y última apenas se presenta. Si existen pocas personas que lo hacen y muchas menos que lo hacen bien, el porcentaje de personas que lo hacen sencillo tiende a cero. Resulta prácticamente imposible alcanzar una meta que huye a medida que te acercas. Y siempre sigue huyendo, por lo que se trata de una carrera que no termina nunca.

Aun es frecuente encontrar a quien solamente conoce las dos primeras y piensa que no existe nada más allá de ellas. Pero son tres, y ocurre porque a prácticamente todo el mundo le incomoda viajar sin tener claro a dónde se dirige.