Reuniones, reuniones y más reuniones…

Vaciar la agenda, de Xavier Marcet

Publicado por Xavier Marcet, y puedes leerlo aquí.

Sin restar ni un ápice de mérito a su gran artículo, es necesario decir que esto se ha dicho mucho y, sin embargo, nos encontramos donde nos encontramos.

Que las reuniones incorrectamente planificadas, preparadas y ejecutadas representan uno de los grandes agujeros del mundo empresarial actual. Que es necesario espacio para la reflexión, la toma de decisiones, las relaciones, la observación o el descanso. Que también lo es aprender qué y cómo delegar en beneficio propio y del resto. Todo eso y mucho más se dice desde hace años, y sin embargo un porcentaje notable de todos nosotros ha seguido corriendo en sentido inverso entre reuniones y reuniones.

El problema es que las culturas —las personas— aplauden lo que las reafirma e ignoran el resto. Lo que reafirma lo que piensan y no lo que dicen pensar. Por ese motivo esto se ha dicho tanto y se ha escuchado tan poco. Porque aceptar lo que ya haces no implica una necesidad de cambio, no implica retos y elimina las alarmas de riesgos (aunque percepción y realidad sean muy diferentes).

Solamente cuando se expande se oye, y solamente cuando el dolor comienza a ser insoportable se escucha. Aún así, en ocasiones no se llega a hacer nada. Y así va todo.