La propina

Un hostelero critica la propina de los españoles: «No sé si es justo que después de pagar 150 euros por una comida dejen 60 céntimos».

Algunas personas dirán que se trata de una costumbre arraigada en determinadas culturas, incluso de obligado cumplimiento. Otras que no ven justificada su existencia.

Lo cierto es que no está de más agradecer —incluso gratificar— la buena atención y servicio, como también es cierto que esa buena atención debería ya formar parte del servicio que pagas.

Hay quien dirá que no ve justificada la discriminación por sectores, y que si se premia la buena atención en la hostelería o restauración debería hacerse lo mismo cuando la brinde personal de la AEAT, de un centro sanitario o de una librería.

No cabe duda de que el taxista que te lleva rápidamente cuando llegas tarde la merece, porque está haciendo un esfuerzo en tu beneficio que, además, va en contra de sus propios intereses económicos. Y toda aquella persona que hace aquello «que va más allá del deber» para beneficiarte, en ocasiones incluso asumiendo riesgos.

Tampoco cabe duda de que existe —y seguirá existiendo— gran controversia y diversidad de opiniones en torno a la propina. Podrías pensar sobre ello, seguir haciendo lo que haces o hacer algo diferente. En cualquier caso, la polémica esta servida.

P.S.: «Más allá del deber» es una expresión curiosa. Amazon la emplea en sus peticiones de feedback sobre el servicio de reparto, y mucho me temo que se aleje bastante de traducirse en gratificaciones.