La productividad está estancada

No pasan varias semanas sin que algún gran medio se haga eco de algo que se mantiene desde hace tiempo: eso que llaman productividad (y que en realidad se llama de otro modo) está estancado. Está lejos de la media de la zona euro. Y no parece que nadie sepa o consiga dar vuelta a esta situación.

Buena parte de la culpa de esta situación la tiene un pensamiento basado en la fábrica.

Ya no quedan fábricas como las de antes, en que todo se reducía a hacer lo mismo con menos recursos o conseguir producir más con los mismos. El foco estaba puesto en los procesos, y cuando has conseguido perfeccionarlos lo suficiente mejorar la productividad se convierte en una tarea difícil. Se requiere mucha inversión para obtener beneficios poco notables.

También se habla mucho sobre la toma de decisiones, otra variable muy presente incluso en la fábrica de hoy.

Sin embargo, aparentemente se sigue dando demasiada importancia al campo en que existe poca capacidad de mejora (procesos) a costa de restarla al campo en que existe mucha (toma de decisiones).

Es posible que no sepamos entrar en acuerdo con la realidad para equilibrar estos dos ejes de forma óptima. Mi opinión es que estamos aprendiendo a hacerlo, pero sin embargo aún existe algo que nos retiene.

Nos estamos mostrando excesivamente prudentes y reacios a un cambio de modelo. Mientras que no hemos temido invertir en mejorar procesos (fundamentalmente porque los entendemos como un activo que pasa a ser nuestro) sí estamos temiendo invertir en mejorar la toma de decisiones (que resultan implícitas a las personas, un activo que seguimos sintiendo que alquilamos y, por tanto, no es nuestro).

Se trata de una barrera a superar.

Pero una vez superado hay más. Y es que la inversión para mejorar la toma de decisiones resulta ser diferente a otro tipo de inversiones.

Mientras que para adquirir mejores habilidades utilizando Excel la pieza de la información es clave, para mejorar el proceso de toma de decisiones la clave se encuentra en la práctica, acompañamiento y refuerzo. El aprendizaje deja de basarse fundamentalmente en un evento (recibir información) para hacerlo en proceso que requiere más tiempo y una mayor inversión de recursos.

Se trata de una segunda barrera a superar, que además viene a reforzar los miedos que componen la primera.

Podemos superar ambas. Hace falta tiempo para enfrentar este tipo de situaciones y cambios, pero la experiencia nos está demostrando que estamos tardando demasiado.