Puede impulsarse por sí mismo

El avance tecnológico seguirá produciéndose a marchas forzadas. No porque lo impulsemos como hasta ahora, sino porque estamos llegando al punto en que puede impulsarse por sí mismo.

Hoy, el verdadero reto de futuro no consiste en garantizar que ese avance se produzca.

Consiste en desarrollar las habilidades humanas necesarias para gestionarlo de modo que nos ayude en lugar de superarnos.