People First

El enfoque People First es fantástico. E ignorarlo es la causa de la mayor parte de problemáticas actuales. Personales y organizacionales.

– El cliente primero
– Los empleados primero
– Todo el mundo que me necesita primero
– Mi familia y amigos primero
– Yo primero

No todo puede ir primero. Pero si las personas van primero, entonces todo lo anterior es parte de lo mismo y sí, puede ir primero.

Para ponerlo en práctica de una forma sana y saludable es necesario equilibrar. Y eso quiere decir tener en cuenta cuántas personas hay en cada grupo y cuánto me necesita cada una de ellas para poder establecer prioridades dentro de la prioridad.

Poca gente se acerca a un equilibrio adecuado. En algunos casos porque no saben hacerlo o no lo han entrenado,  y en la mayoría porque lo desequilibran por voluntad propia.

Muchas piensan únicamente en el «yo primero» y olvidan el resto. Otras en «el cliente primero», pero olvidan a sus empleados o su familia. Muchas posibles combinaciones en que solamente una es válida.

Buscando proactivamente ese equilibrio todo mejoraría.

People First no es un eslogan ni una moda pasajera. Ni una bandera para vender humanismo. Es la filosofía que puede hacer que todo funcione, en lo personal y lo profesional.

En general, es un enfoque muy olvidado. Y ponerlo en primer plano es un gran reto.