Paralelismos irreales

No existe un paralelismo real entre hacer muchas cosas y obtener buenos resultados.

Esto resulta evidente. Un buen jugador de baloncesto encestará si tira a canasta, pero no si tira en sentido contrario. Por mucho que se empeñe y por muchas veces que tire.

Nos ocurre con frecuencia que si lo que hacemos se relaciona en cierta medida con el resultado que perseguimos no lo tenemos tan claro. Nos ocupamos porque tendemos a sobrevalorar el avance que hemos conseguido con ello, por insignificante que sea, y de ese modo reforzamos ese comportamiento para ocuparnos de nuevo.

Lo contrario se trata de un comportamiento poco generalizado porque, aún hoy, relacionamos el movimiento continuo con el logro. La ocupación con el resultado. Y se trata de paralelismos que carecen de sentido.

Un momento de reflexión puede ayudarnos a avanzar más haciendo menos. Poco puede generar mucho, cuando es lo correcto.