Teoría de juegos

¿Conoces la teoría de juegos?

Hace unas semanas en una reunión informal con amigos, tratábamos de llegar a consenso sobre un tema concreto y alguien tuvo la brillante idea de llevar a cabo este «juego» buscando provocar algunos cambios de perspectiva.

De un modo muy resumido, la teoría de juegos se basa en el estudio estadístico de los resultados de decisiones que llevan a cabo las personas. Pero no de cualquier tipo de decisión. Estudia aquellas decisiones en que el factor determinante, la información útil que manejas para tomar tu decisión y que puede beneficiarte o perjudicarte está basado en las decisiones o elecciones de otras personas.

Se trata de una herramienta muy a tener en cuenta en diversos campos, por ejemplo teoría económica, psicológica y social.

Te pondré un ejemplo, uno de los varios ejemplos de juegos representativos de esta teoría. Los prisioneros.

Imagina por un momento que tanto tú como otra persona sois apresadas por la policía acusadas de cometer un delito. La policía os interroga por separado y os expone un escenario, el único posible, a través de una serie de opciones.

Si ninguno delatáis al otro, ambos iréis a la cárcel durante un año. Si os delatáis mutuamente iréis a la cárcel dos años. Y si delatas a la otra persona —o ella te delata— pero la otra parte mantiene el silencio, la persona delatada cumplirá tres años y la que se ha chivado saldrá impune.

¿Cuál sería tu opción? Si te paras y piensas, una de ellas parece que es más beneficiosa que la otra —para ti, por supuesto—. Sin embargo, te diré que las personas y nuestros sesgos no siempre optamos por la opción más lógica.

Conocer, aprender, comprender, aplicar y vivir GTD®

Mi nueva entrada para el blog de Aprendiendo GTD: Conocer, aprender, comprender, aplicar y vivir GTD®.

Una parada para la reflexión sobre un camino que, en ocasiones, te lleva a un callejón del que cuesta salir. Sin embargo GTD® es sencillo y su senda también lo es. Es nuestra condición y tendencia tanto a hiper-simplificar como a sobre-complicar lo que nos juega estas malas pasadas.

Grandes cambios requieren reflexión y dedicación. No por complejos sino por todo lo contrario.

Conversación acerca de libros sobre GTD®

Nuevo capítulo del podcast Aprendiendo GTD en que te recomendamos una serie de libros sobre GTD®.

Dado que es una consulta a la que nos enfrentamos con frecuencia, hemos decidido dedicar un episodio a compartir contigo qué lecturas entendemos fundamentales a la hora de aprender GTD®. Y también cuál entendemos que es el orden idóneo para abordarlas.

Espero que te guste y que, si te encuentras en ese momento inicial enfrentándote a tus primeros aprendizajes, te sea útil.

Ser grande no es mejor

Yo ya me encuentro en esa edad en que miro a mi hijo adolescente y pienso: «Quién volviera a estar ahí…».

Sin embargo, también recuerdo que cuando tenía su edad tenía prisa por crecer. Crecer lo antes posible para ser independiente, tomar mis propias decisiones, hacer lo que me diera la gana o simplemente tener mis propios recursos económicos sin dependencias externas.

Hoy que ya he superado ese umbral hace tiempo querría —en muchos aspectos— volver atrás y que «mis problemas» e inquietudes fueran los suyos.

A una empresa u organización le ocurre lo mismo.

En general, las micro y pequeñas empresas miran arriba y quieren crecer. Contemplan a las grandes, las imitan, quisieran parecerse a ellas y poder disfrutar de todas las ventajas que como si de un «aura de fuerza» se tratase las rodea.

Sin embargo las grandes, sin renunciar a algunas cosas, quisieran volver a ser pequeñas. Quieren poder tomar decisiones rápidas y quieren poder materializarlas cuanto antes. Quieren poder cambiar de rumbo en un suspiro, pero son lentas y pesadas. Eso es fácil cuando en la empresa —a nivel global— toman decisiones cinco, dos o incluso una única persona. Es uno de tantos ejemplos.

Ser grande es diferente, pero no es mejor. Mejor siempre depende de «para qué».

No puede tenerse todo. Valora tus fortalezas —que en muchas ocasiones se pasean desapercibidas ante tus ojos— y cuidado con lo que deseas. A veces se cumple.

Conversación sobre Algún día/Tal vez

En esta ocasión, nuestra conversación en Aprendiendo GTD se centra sobre la/s lista/s Algún día/Tal vez.

Como sabrás si conoces GTD®, estas son las listas donde organizamos todo aquellos recordatorios de «algo» que tiene una decisión pendiente, que queremos re-evaluar en un futuro.

Por tanto dentro de esta categoría encajan desde recordatorios sobre «cosas para hacer» a las que no queremos dedicarles nuestra atención por el momento hasta esas listas de deseos infinitas que, un día, pueden llegar a materializarse o no.

Aún si no conoces GTD®, o no lo aplicas, manejar este tipo de listas puede serte de gran ayuda en tu día a día.

Conversación sobre el archivo de seguimiento

Una nueva conversación en Aprendiendo GTD, como viene siendo habitual cada 15 días. Hoy te hablamos sobre el archivo de seguimiento.

Esta lista es bastante particular.

Los recordatorios que organizamos en ella están sujetos a fechas, pero al contrario de lo que ocurre en el resto de la metodología GTD®, pueden ser subjetivas. Además, es una lista que puede mezclar recordatorios accionables (sobre algo que hemos decidido hacer, pero aún no podemos hasta una fecha concreta) con otros no accionables (que queremos re-evaluar en una fecha pero hoy por hoy no hemos tomado la decisión de ejecutar).

Desde este punto de vista se trata de una lista que rompe con características comunes al resto de listas de nuestro sistema.

Si quieres saber más, el episodio te espera.

Conversación y dudas sobre proyectos

En esta ocasión nuestra conversación se centra en resolver dudas sobre proyectos.

Como ya hemos hecho en alguna ocasión en el pasado, hemos dedicado el episodio a resolver algunas dudas que determinadas personas nos han hecho llegar a través de los diferentes canales que Aprendiendo GTD pone a vuestra disposición.

Si no te lo había dicho antes, me encantan este tipo de programas.

Como sabes, en nuestro podcast solo hay un protagonista: tú. Siempre tratamos de, a través de nuestras propias experiencias, hacer más fácil tu camino en el desarrollo de una competencia como es la efectividad. Pero cuando además el episodio te tiene como protagonista explícito, es mejor aún.

Siempre he defendido que la enorme riqueza de una comunidad de práctica se basa en las sinergias producidas por dudas o planteamientos individuales. En ese aspecto episodios de este tipo son más Telegram que nunca.

Mi mapa

Punto de inicio de muchas cosas, punto y final para otras. Mi mapa en septiembre 2020.

Una entrada escrita a partir de detalles escondidos en entradas de mi diario del último año, de centenares de pequeños pensamientos y de importantes conflictos en mi interior que necesitan desaparecer o alinearse.

Algo entra, algo sale. Lo nuevo y lo viejo tienen gran valor, pero se repelen. No puedes tenerlo todo.

Un intento sin éxito. Un deseo de que los demás vean lo que yo veo. Gran pena por lo que pierdo y gran ilusión por lo que gano.

Mirada al frente. No olvido el pasado, ha sido grande. Pero hay un futuro que necesita ser libre.

Conversación sobre reuniones efectivas

Nueva conversación con mis compañeros en Aprendiendo GTD, en este caso sobre reuniones efectivas.

Nos introducimos en el tema y lo tocamos de un modo bastante superficial, si bien es cierto que se trata de un área en el que la mayor parte de organizaciones tienen un enorme campo de mejora. Introducir pequeños cambios puede suponer una más que importante rentabilidad de recursos y resultados sorprendentes.

Si es un tema que te interesa, reitero mi recomendación en el podcast sobre Eva Cantavella y su blog reuniones eficaces.

Nos escuchamos en el próximo.

La perspectiva es todo

Francamente, me encanta esta entrada sobre perspectiva que he escrito. La perspectiva es todo.

Aunque se publica en el momento que se publica, nació varias semanas antes —al menos en esencia— y ha sido la antesala de importantes decisiones en mi vida.

He leído mucho sobre la influencia de nuestro mayor o menor grado de perspectiva en nuestra vida.

En mi criterio, como seres emocionales que somos, no podemos desvincularnos de ella a voluntad. Podemos tratar de someterla y amarrarla desde nuestro yo más racional, y podemos conseguirlo parcialmente. Parcialmente.

Como seres humanos, no podemos —ni creo que podamos nunca— tomar decisiones 100% racionales, como tampoco podremos tomarlas 100% emocionales. La heterogeneidad compleja que nos compone no lo permite. Podemos equilibrar o modelar niveles, pero nunca eliminar partes de la ecuación.

Yo soy una persona muy emocional. Me esfuerzo por equilibrar la balanza, pero jamás por llevarla a un extremo. Me gusta el equilibrio, con lo bueno y malo que aporta cada parte.

No todo el mundo opina como yo y eso no es malo, es —como siempre— riqueza. Pero no es mi juego.

No se trata de dejarte guiar por tus emociones y actuar sin pensar. Se trata de pensar antes de actuar sin negar su peso a tus emociones.