Mejora tu audio

Hace unas semanas que he descubierto esto.

Si grabas un podcast y no quieres complicarte, o aún no tienes conocimientos de edición, puede serte útil para mejorar tu audio. No funciona nada mal y es gratuito (necesitas crearte una cuenta).

¿Te has fijado?

Cada vez que te enfrentas a algo que esperabas desde hace tiempo, que puede suponer un beneficio muy relevante o sacarte de algún apuro realmente trascendente, funcionas de otro modo.

Un modo diferente al que caracterizan la confianza, seguridad o incluso intrascendencia.

Todo cuesta más, impone más y abruma más. Nada de eso parte de la situación, sino de ti.

Entonces, hay muchas estrategias que podrías adoptar. Y quizá la más rápida e indolora sea mover unas cuantas posiciones el selector desde la trascendencia hacia la irrelevancia.

Cuando una oportunidad desaparece, otras aparecen. Y si la presión y el miedo desaparecen puedes entregar algo mucho mejor.

Una analogía

Una persona me ha enviado un mensaje, hablándome primero de la famosa analogía de la caída de la tabla en GTD®, de su pretensión de poder disfrutar de más tiempo libre y en familia, y mostrando curiosidad por este estudio de McKinsey que hace referencia a que las personas de alto rendimiento son aproximadamente un 400% más productivas que el resto, y que esa brecha se incrementa hasta un increíble 800% cuando lo hace la complejidad del trabajo que llevan a cabo.

Creo que mi respuesta puede resultarte útil, así que hoy he decidido compartirla también contigo:

¡La tabla está para caerse! La analogía me parece bastante buena, porque nadie se sube y se queda de por vida. Se sube, se cae, rema… con destreza disfrutará mucho y pasará más tiempo en la tabla, pero para pillar una nueva ola le toca remar mar adentro de nuevo. That’s life.

No he leído el estudio… pero en mi opinión es francamente complejo poner números a según qué cosas.

El objetivo más sensato al que puede aspirar cualquier ser humano en este sentido es a desarrollar un trabajo de calidad y poder disfrutar de una vida placentera (que incluye, por supuesto, tiempo libre y en familia).

Y para eso, existen varias claves, algunas con un alto grado de dependencia de otras.

Primero, conseguir interiorizar una serie de hábitos que te ayuden a mantener tus asuntos cotidianos bajo control. Eso crea unas condiciones muy favorables para que no te auto-interrumpas constantemente y puedas enfocarte sin distracciones. En esa capacidad de poder enfocarte sin distracciones radica una de las grandes claves.

A partir de ahí, cuando dispones de un workflow robusto, llega la confianza para moverse en un entorno cambiante con soltura y la tranquilidad para poder dedicar tiempo a diferentes aspectos de tu vida sin la presión e intranquilidad que produce moverte en un entorno inseguro.

Y a partir de todo ello, con algo de tiempo, se recupera una flexibilidad cognitiva que facilita en mucho la toma de decisiones de calidad. Esta es la segunda clave que, en mi opinión, es francamente relevante (junto a la capacidad de enfoque sin distracciones).

Luego ya… si es 400 u 800%, ¿a quién le importa si está satisfecho con su vida y trabajo?

Espero que te resulte útil.

Error

Nadie está a salvo de cometer un error.

Cuando ocurre, en ocasiones podrás hacer algo para enmendarlo y en otras probablemente tu oportunidad haya pasado.

Pero siempre existe algo que funciona:

Pedir disculpas a las partes impactadas, explicar muy brevemente qué ha ocurrido y, sobre todo, describir que aprendizaje ha traído y de qué modo piensas evitarlo en la próxima ocasión.

No desaparece, pero puede mejorar mucho. Sobre todo si después tienes siempre presente el compromiso que has adquirido.

Contexto y tiempo

Todo comienza con una publicación en LinkedIn noticias con un encabezado algo singular: La productividad te roba el tiempo.

Habitualmente se utiliza el activo del tiempo de forma sesgada. Se trata de un activo necesario, por supuesto, pero entregárselo a algo en absoluto garantiza obtener ningún beneficio a cambio de ello.

Precisamente entre los emprendedores y autónomos que menciona el artículo esta situación se da con más frecuencia de la que se admite —y de la que sería deseable—. Pasan un tiempo en familia, de ocio o de descanso, pero su atención no está allí. Realmente no se encuentran en familia, por algún motivo no suelen estar ociosos y aunque descansan no se encuentran descansados.

Y sin embargo, en ocasiones encuentran más retorno a dos horas en familia, de ocio o de descanso que en otras a cuatro haciendo lo mismo. Hacen lo mismo en cuerpo, pero diferente en mente.

Entregar tiempo nunca garantiza disfrutar tiempo, pero entregar atención sí lo garantiza. Estar a lo que estás, que decían nuestras abuelas cuando veían como tras una hora estudiando no habíamos conseguido memorizar una palabra pero no se nos escapaba un solo movimiento de esa mosca al otro lado de la sala.

El tiempo solamente supone el activo más relevante para quien no lo tiene. Cuando tienes el mismo que el resto, el foco pasa a qué y cómo lo dedicas. Y en ese caso, son otros activos los que marcan la diferencia.

ARC® en LinkedIn

Tras recibir consultas recurrentes, he decidido abrir públicamente un espacio para que todas las personas puedan acercarse y conocer mejor ARC®. Se encuentra en LinkedIn, y a su página se suma un grupo de usuarios/as centrado tanto en el propio método como en el arcMBA.

Espero que este lugar en línea que facilita que podamos comunicarnos te resulte útil para aprender sobre efectividad y auto-gestión, compartir, realizar consultas o aportar feedback, y conectar con otras personas con inquietudes afines a las tuyas. Solamente necesitas unirte y, si lo deseas, invitar a todos aquellos contactos de tu red a los que creas que puede aportarles valor.

Te espero allí. No olvides presentarte a tu llegada para que tengamos la oportunidad de darte la bienvenida.

Y recuerda que si quieres estar al día de las últimas novedades, puedes seguir su página en la misma red y suscribirte a nuestra lista de actualizaciones en arcmba.com.

Crecen juntas

Una relación donde dos personas crecen juntas. Según un tweet de Adam Grant:

Los grandes mentores son tanto aprendices como maestros.

Datos: cuando los mentores valoran las percepciones desde abajo, están más comprometidos y son más efectivos, y sus aprendices tienen más éxito.

La tutoría no es una transferencia de sabiduría de uno a otro. Es una relación donde dos personas crecen juntas.

Este mensaje incluye dos afirmaciones relevantes.

En lo que respecta a las personas con conocimientos y experiencia que ejercen como mentoras, amplía las fuentes más obvias para dar continuidad a su camino de aprendizaje. No solamente aprenden de donde se presupone que existe más saber. Tanto el proceso de transmitir el conocimiento como las propias personas a quien lo transmiten son, al mismo tiempo, transmisores.

Pero también trae un mensaje importante para los aprendices. Su propio camino de aprendizaje representa una fuente de aprendizaje para sus mentores. No solo reciben, también dan. No a partir de un momento, sino desde el momento cero.

Este mensaje es revelador, si lo lees entre líneas, para esas personas que sufren del extendido síndrome del impostor. Asientan sus razonamientos en bases erróneas al creer que no tienen nada que entregar, porque todo el mundo lo tiene. Quizá solamente necesiten cambiar el titular de su oferta para volver a sentir que es honesta.